La Leyenda de la Princesa India y las ágatas del amor

La Leyenda de la Princesa India que quería casarse por Amor y las Ágatas de la INdia
En lo más profundo de la India, en un reino gobernado por una familia real, vivía una hermosa princesa llamada Devika. Era conocida por su inteligencia, gracia y espíritu independiente. Sin embargo, la tradición y las expectativas de su familia la presionaban para casarse con un príncipe de un reino vecino para asegurar la alianza política y el bienestar de su reino.
Pero Devika no anhelaba un matrimonio político. Su corazón ansiaba el amor verdadero y la libertad para seguir sus propias pasiones y sueños. Ella creía en el destino y esperaba que el universo le presentara a su verdadero amor en lugar de casarse por conveniencia.
En su desesperación, Devika buscó consejo en la sabia anciana del pueblo. La anciana le habló de las Ágatas de la India, unas gemas mágicas y sagradas que se decía que concedían deseos a aquellos que las encontraban. Le dijo que las Ágatas podían ayudarla a tomar decisiones importantes y encontrar la felicidad que anhelaba.
Intrigada por esta posibilidad, Devika decidió emprender un viaje en busca de las Ágatas de la India. Siguiendo las antiguas leyendas y los consejos de la anciana, navegó por montañas, valles y ríos hasta llegar a una cueva escondida en lo más profundo de la selva.
Dentro de la cueva, encontró una misteriosa estatua de una deidad hindú, adornada con brillantes Ágatas de diferentes colores. Se arrodilló y oró fervientemente, expresando su deseo de encontrar el verdadero amor y la libertad para seguir su propio camino.
En ese momento, una luz brillante iluminó la cueva y una voz suave y melodiosa resonó en el aire. Era la deidad, que había sido conmovida por la sinceridad y valentía de Devika. La deidad le dijo que cada Ágata representaba una virtud y que al elegir sabiamente, podría encontrar la solución a sus dilemas.
Devika tomó una Ágata rosa, que representaba el amor verdadero, y una Ágata verde, que simbolizaba la libertad. Con las gemas en sus manos, se sintió fortalecida y llena de esperanza.
Al regresar al palacio, Devika enfrentó a su familia con valentía y sinceridad. Les explicó que el matrimonio no podía ser forzado y que ella debía seguir su propio corazón. Mostró las Ágatasy les habló sobre las virtudes que representaban, explicando que necesitaba encontrar un amor verdadero y la libertad para ser feliz.